5 ciudades para ir con mochila

Para mi un viaje no es reconocer las imágenes de edificios que hemos visto en libros. Para mi un viaje es guardar en la mochila cada instante vivido.

Un viaje es detenerme, parar, observar y ver la vida de ese lugar. Al principio parece muy especial, pero luego se muestra tan normal como nuestra propia vida cotidiana.

En ese momento en el que no necesito un mapa, cuando de verdad siento que estoy viajando y no viendo monumentos.

Cuando mis pasos se dirigen hacia sitios que quizás por la mañana he visitado como turista y ahora veo como caminante.

Cuando veo la ropa tendida en los barrios. Cuando veo a la gente con la compra diaria. Cuando entro a un bar y hay grupos de amigos que han salido del trabajo y se toman un café.

Como ves me apasiona viajar y seguro que a ti también.

Hoy quiero enseñarte algunos de los recuerdos que guardo de ellos en mi mochila.

Me gustaría hacerte sentir lo que yo viví en algunas de las ciudades que he visitado. Por eso algunas fotos no son la típica imagen de esa ciudad.

Y un poco por deformación profesional quiero unirte mi pasión por la moda con mi pasión por viajar.

Y se me ha ocurrido que voy a compartir contigo que mochila de Cris B me llevaría para pasear con comodidad y mucho estilo por cada una de las ciudades que te voy a enseñar.

Mochila sostenible para tu viaje

FLORENCIA

Era la primera ciudad que quería ir a ver cuando estudiaba. Tarde casi 10 años en ir y sabía que no me iba a defraudar.

Florencia es marmol blanco y atardeceres rosas.  Es cierto todo lo que dicen de ella.

Sus edificios te envuelven. Cada rincón es una historia, una leyenda, un pintor, un escultor.

Yo subi a todas y cada una de las torres. Te lo recomiendo. Vista desde arriba es más sobrecogedora. Es como si todos los edificios  se juntaran para elevar sus altas torres.

Vi atardecer en cada rincón. La ciudad bañada de una luz rosa me acompañará siempre.

Si volviera me llevaría esta mochila que varía su color dependiendo de la luz que refleje. Igual que Florencia.

Dentro de la mochila llevaría una guía de viaje de papel. Y también una chaqueta ligera por si refresca mientras veo como el sol baja por el Ponte Vechio.

Mochila sostenible para tu viaje

BERLIN

A Berlín fui sin pensarlo. Tengo unos amigos en Alemania y cada vez que los visito vamos a recorrer una zona.

Quiero volver para verla con otros ojos. Fui hace mucho tiempo y estoy segura que mis retinas ahora verían otro Berlin.

¿No os pasa esto a vosotras? No solo es el estado de ánimo de cada momento, sino que evolucionamos y miramos diferente.

En este viaje me sorprendió lo ecléctico de la ciudad. Lo hipermoderno mezclado con la más antigua historia. Dos alemanias iguales en las personas y muy diferentes en sus edificios.

Vi a los berlineses con muchas ganas de disfrutar de cada instante. Vestidos y absorbidos por las últimas tendencias.

Y mi mochila esta vez sería un poco más grande para poder estar todo el día fuera. Poder llevar una fiambrera y comer en Tiergarten como hacen ellos. Porque Berlín se vive en sus calles.

Mochila sostenible para tu viaje

PARÍS

París fue mi primer viaje, de verdad. Fue el viaje de fin de curso de la Escuela de Artes.

Me acuerdo que quería absorber todo y visitar todos los lugares, pero solo fuimos cinco días y París necesita mucho más tiempo para sacarle jugo.

Se mezcló todo. Primeras noches fuera de casa y el placer de descubrir un mundo nuevo sola.

Ahora, cuando lo recuerdo, todavía me puedo reir con  la misma gente.  Fuimos un grupo reducido de 7 personas y todavía nos seguimos viendo. Un extra que hará que siempre podamos seguir contando las anécdotas. Como, por ejemplo, quedarnos encerrados por la noche en el cementerio de Pere la Chaise.

He puesto una foto de una terraza de un bistró porque mi recuerdo de París es de gran ciudad pero con muchos bares pequeños con mucho encanto. Una ciudad que es muy acogedora y fuera de las rutas turísticas te puedes sentir en casa.

Ahora llevaría mi mochila Mare Rose. No podía ser otra que la representación de La vie en rose,  porque los sueños siempre son más sueños alli.

Mochila sostenible para tu viaje

MENORCA

He visto Menorca en diciembre y en agosto. Y es igual de hermosa.

Si quieres tranquilidad también la puedes encontrar en verano. Solo hay que buscarla. Me permitiréis no decir los nombres de las calas solitarias que encontré  en pleno agosto porque a veces hay que tener secretos para tener una excusa para volver.

Sin duda el color de la isla es el turquesa. Sus calas son como agujeros entre las rocas que respiran ese color. No se si es el reflejo de la luz, del cielo o de la arena. Pero es una isla mágica.

Casi nunca se nombra a Menorca por sus restos preshistóricos, pero es un auténtico museo al aire libre. Sus construcciones de navetas y talayots son únicas en el mundo. Es increible todo el patrimonio que tiene y lo desconocido que es. Grandes piedras tipo dolmenes de varios metros de alto que todavía tienen la incognita en su construcción.

He elegido para pasear por menorca una de mis mochilas con tapa porque tiene un poco más de capacidad. Y he elegido este estampado porque tiene mucha luz igual que la isla.

Me cabe la toalla,  el bocadillo y una botella de agua para pasar el día saltando de cala en cala….ahhh y no me olvido de la crema solar. Creo que te puedes olvidar el móvil en casa porque en muchas calas no hay ni cobertura. Relax … Omm.

Mochila sostenible para tu viaje

BUENOS AIRES

La conozco bien.  Me la presento un porteño. Se lo que puedo hacer en sus calles y lo que no debo hacer.

He viajado en el metro y en sus tranvias que van a los barrios del extrarradio.

Gracias al cambio de la moneda, en alguno de mis  viajes  he comido en restaurantes increibles, pero también en cantinas de barrio.

Me he paseado por las zonas chic. He ido a  ver tangos donde no van los turistas. He recorrido casi toda la ciudad en busca de una pescadería (misión imposible) para hacer una paella.

Me han robado un coche a punta de pistola. Pero no les guardo rencor. Todavía nos reimos (porque todo salió bien) de la situación.

Buenos Aires es una ciudad muy muy grande, pero las relaciones humanas son mucho más grandes que en Europa. La amistad siempre es lo primero. En los barrios se ayudan los vecinos. Es un sentimiento que aqui en España ya no existe. He sentido sus canticos en el fútbol. Puro sentimiento.

En BsAs encontre a mi chico y sus amigos que ya son como hermanos para mi y yo para ellos.

Veo a Buenos Aires como una calle con mucho caos. Tiene edificios impresionantes por eso la llaman “la París de América” pero su encanto reside en la locura de sus calles.

Y me veo paseando con la mochila Mare. Muy discreta, porque en esta ciudad de tanto contraste lo discreto es un valor.

 

Me gustaría que me contaras tu viaje soñado. Tu instante para recordar

Espero que te hayan gustado mis ciudades, mis experiencias que guardo en la mochila.

Todavía tengo muchas más mochilas para meter más viajes, más ciudades, más paisajes y más gentes.

Me gustaría que este fuera el verano de tu viaje y me contaras que has guardado de él en la mochila, por supuesto, sostenible y de Cris B :-))

FELICES VIAJES

CRISTINA

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